Las aves no desarrollan dependencia hacia los comederos, indica nuevo estudio
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 9 ago 2021
- 2 Min. de lectura
Buenas noticias para los amantes de las aves que de manera bien intencionada colocan alimento en sus patios y hogares: contrario a lo que se cree, investigadores de la Universidad Estatal de Oregon descubrieron que es poco probable que los pequeños pájaros que visitan los comederos desarrollen una dependencia hacia ellos.
“Todavía hay mucho que no sabemos acerca de cómo la alimentación intencional podría inducir cambios en las poblaciones de aves silvestres, pero nuestro estudio sugiere que ofrecer comida a las aves pequeñas en invierno no conducirá a una mayor dependencia de los alimentos proporcionados por humanos”, dijo Jim. Rivers, ecologista animal del OSU College of Forestry.
La acción, que para muchos es un pasatiempo, ha suscitado durante años preocupaciones acerca de hacer que los animales dependan de los alimentos proporcionados por los humanos, especialmente durante el invierno, provocando un cambio en su comportamiento y habilidades de supervivencia.
La alimentación de las aves es popular en las latitudes del norte, particularmente durante el invierno, cuando el clima frío, tormentoso y la mínima luz del día reducen el tiempo que las aves tienen para encontrar alimentos de manera natural.
Rivers y sus colegas estudiaron los hábitos de uso del alimentador de 67 carboneros de cabeza negra. Las aves fueron etiquetadas con chips y 21 comederos para pájaros a lo largo de una zona de 3.2 kilómetros se llenaron con semillas de girasol y se equiparon con lectores de chips para medir las visitas de aves marcadas a los comederos.
Los científicos eligieron al carbonero de cabeza negra porque es un pequeño pájaro cantor que frecuenta los comederos de aves durante el invierno; tiene necesidades energéticas elevadas a diario, y normalmente toma una semilla en cada visita a los comederos, lo que permite una medida clara de la tasa de visitas.
Rivers explicó que el estudio encontró que los pájaros carboneros con mayores necesidades energéticas no aumentaron sus tasas de visitas a los comederos.
En cambio, las aves con menores necesidades energéticas disminuyeron el uso de comederos durante un par de semanas, posiblemente para reducir la exposición a la depredación, pero luego usaron los comederos a niveles similares a los de otras aves.
“Está claro que los carboneros de nuestro estudio no aumentaron sus tasas de visitas ni aumentaron su dependencia del alimento complementario durante un período en el que podrían haberse beneficiado más de él”, dijo Rivers.
A pesar de que los comederos de aves pueden tener efectos positivos como una mejor condición corporal, supervivencia en invierno y rendimiento reproductivo, Rivers destacó que, en ocasiones, los comederos pueden tener consecuencias negativas, como facilitar la transmisión de enfermedades, reestructuración de las comunidades locales y alterar el comportamiento migratorio.
Los hallazgos de la investigación fueron publicados en el Journal of Avian Biology, y pueden consultarse en el siguiente enlace: https://onlinelibrary.wiley.com/doi/epdf/10.1111/jav.02782




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