Mujer maya gana el “Nobel” del medio ambiente por su lucha a favor de las abejas
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 30 nov 2020
- 2 Min. de lectura
Hacerle frente a una empresa internacional como Monsanto es una tarea que requiere un gran esfuerzo, pero sobre mucha valentía y un espíritu inquebrantable. Tal como el de Leydy Pech Martín, una apicultora maya de 55 años cuya lucha fue reconocida con el Premio Goldman 2020, considerado por muchos como el Premio Nobel del medio ambiente.
Nombrada la “Guardiana de las abejas” por quienes conocen su lucha, Leydy Pech lidera desde hace casi 10 años una coalición que logró frenar la siembra de soya genéticamente modificada de Monsanto en la península de Yucatán.
La apicultora actualmente habita en Hopelchén y por años se ha dedicado al cuidado y preservación de la abeja melipona beecheii, conocida como la “abeja sagrada de los mayas” por sus propiedades medicinales.

Junto con otras cinco personas, Leydy se llevó el reconocimiento The Goldman Environmental Prize, un galardón internacional entregado a los defensores de la naturaleza y el medio ambiente de todo el mundo.
We are honored to announce the recipients of the 2020 #GoldmanPrize: Leydy Pech, Kristal Ambrose, Chibeze Ezekiel, Nemonte Nenquimo, Lucie Pinson, and Paul Sein Twa. https://t.co/QlGofKBLdHpic.twitter.com/ACsHVrnAfC
— Goldman Prize (@goldmanprize)
Al respecto, en el sitio oficial del Premio Goldman se menciona que gracias a la persistencia de Pech y su coalición, la Suprema Corte de Justicia de la Nación reconoció que el Gobierno violó los derechos de los mayas y suspendió la siembra de soya genéticamente modificada, revocando el permiso de Monsanto.

En entrevista con la BBC, Pech mencionó que “desde que inicié esta lucha, empresas y gobiernos quisieron hacer ver que no era nadie y que no iba a servir para nada. Sin embargo, eso no me paralizó; al contrario, hizo que buscara más aliados. Encontré la fuerza en la unidad del pueblo maya”.
La medioambientalista espera que su batalla en contra de los pesticidas y transgénicos de Monsanto sirva para inspirar otros movimientos que logren cambiar el panorama del desarrollo agroindustrial de México con el uso de productos químicos.

En 2017, el 69% del total de hectáreas sembradas en el país hizo uso de fertilizantes químicos. Su venta se realiza bajo controles gubernamentales que son respetados por las empresas que los fabrican, pero que a su vez ignoran las recomendaciones internacionales sobre la toxicidad de sus ingredientes. Dicha regulación ha permitido el paso de 183 ingredientes activos considerados como ‘altamente peligrosos’ y otros 140 prohibidos en otros países.
En el mundo, el 75% de la industria de los plaguicidas es controlada por cuatro empresas: Dow Dupont, ChemChina, BASF y Bayer-Monsanto. En 2019, esta última 456 productos inscritos en el Registro Sanitario de Plaguicidas de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), a pesar de que algunos de sus ingredientes activos –glifosato, acetoclor, clorpirifos etil, alaclor– se encuentran prohibidos en otros países al estar relacionados con padecimientos endocrinos y cancerígenos.
Con información de Sin Embargo y El Universal.




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