Cohete chino fuera de control finalmente termina su travesía y aterriza en el Océano Índico
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 9 may 2021
- 2 Min. de lectura
La semana pasada, la noticia de un cohete chino totalmente fuera de control que estaba a punto de reingresar a la atmósfera alertó a todo el mundo, donde en redes sociales el tema se volvió viral.
Pero finalmente, el sábado 8 de mayo, el Long March 5B volvió a la tierra cayendo en medio del Océano Índico. Se trata de uno de los mayores restos espaciales que hayan caído descontroladamente en nuestro planeta.
Afortunadamente, el accidentado aterrizaje no provocó heridos o desastres en zonas pobladas, pues cayó en la coordenadas 72,47 grados de longitud este y 2,65 grados de latitud norte. Estas coordenadas corresponden al Océano Índico, cerca de las Maldivas, donde terminó sumergido en el agua.
Algunos usuarios pudieron captar la trayectoria del cohete chino, publicando videos y fotos en redes sociales.
From sudia Arabia pic.twitter.com/e0Pn84BZOY
— Muhammad Ehsan (@Muhamma38452517)
Long March 5B tenía alrededor de 30 metros de altura y algo más de 20 toneladas de peso. Días atrás completó su misión de llevar a órbita el primer módulo de la estación espacial China, la Tianhe. La etapa central del cohete no consiguió volver una vez dejó en órbita la estación, por lo que acabó orbitando la Tierra hasta reentrar en la atmósfera.
La Oficina de Ingeniería Espacial Tripulada de China dijo que la gran mayoría de los escombros se quemaron cuando volvió a entrar en la atmósfera. El reingreso confirmado pone así fin a los días de vigilancia por parte de cientos de miles de personas en todo el mundo. Si bien no ha habido daños, muchos expertos ven este acto como imprudente.
Debris from a large Chinese rocket, the Long March 5B, landed in the Indian Ocean near the Maldives, China’s space administration said.#ChineseRocket#LongMarch5Bpic.twitter.com/E3oAYsgwxq
— Pradeep Poonia #SaveIndia (@pradeeeppoonia)
Generalmente las etapas de los cohetes que vuelve a la Tierra lo hacen de forma controlada. Para ello cuentan con un extra de impulso que le permite a los técnicos decidir cuándo va a volver a entrar en la atmósfera, controlando así que caiga en mitad del océano y lejos de seres humanos. No fue así con el Long March 5B, aunque el resultado por suerte sí ha sido el mismo.
Vía Xataka




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