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Baterías de sodio, la alternativa que podría sustituir al litio en vehículos eléctricos y tecnología

  • Foto del escritor: Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
    Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
  • 21 abr 2022
  • 2 Min. de lectura

Ante el desarrollo de nuevas alternativas, México podría quedarse sin la oportunidad de conquistar el mercado de los vehículos eléctricos.

Luis Fernando Heras Portillo
El Mundo

Ante el aumento de los precios de baterías de ion-litio debido a la gran demanda del mercado y la crisis de suministros, el gigante de tecnología chino CATL ya ha comenzado a desarrollar una nueva batería de ion-sodio.

¿Su motivo? La gran cantidad de teléfonos celulares y la producción de vehículos eléctricos para enfrentar la crisis climática ha provocado un aumento en la demanda de litio, esperando que esta aumente a 1.12 millones de toneladas en el año 2025, según análisis.

Por tal motivo, durante años se había intentado desarrollar una alternativa eficiente y económica al litio. Pero no fue sino hasta ahora que se logró ofrecer otro tipo de batería para producirla a gran escala y cubrir las necesidades de los usuarios.

De acuerdo con el fabricante, las baterás de ion-sodio podrían recargarse hasta el 80% en apenas 15 minutos y prometen una alta densidad energética, asó como buena estabilidad térmica. Lo último es también una ventaja frente al litio, que pierde rendimiento en climas extremos, con mucho calor o mucho frío.

Baterías de sodio
Qisen Huang, miembro del Instituto de Investigación de CATL, durante la presentación de las nuevas baterías de iones de sodio. Imagen: Nikkei Asia.

Se planea que las primeras baterías de sodio tendrán una capacidad de 60Wh/kg y su diseño está pensado para funcionar en automóviles híbridos y eléctricos. Si bien están lejos de las actuales medias de densidad que ofrece el litio, de entre 200 y 250 Wh/kg, la segunda generación de baterías de sodio que ya se están desarrollando podrían alcanzar los 200 Wh/kg.

Otra de las ventajas del sodio, según CATL, es que tiene un funcionamiento similar al litio. Las baterías construidas con ambos elementos funcionan mediante el desplazamiento de iones entre cátodos y ánodos. No obstante, el sodio tiene partículas de mayor tamaño que requieren una mayor estabilidad estructural y cinética en sus componentes.

Esto último hace que su uso en dispositivos de menor tamaño, como móviles, tablets y cámaras, esté aún lejano.

Se espera que las primeras baterías de sodio producidas a gran escala estén disponibles para el año 2023 y China es el país que más apuesta por su despliegue en el mundo.

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