¿Quieres acabar con la desigualdad de género en tu empresa? Presta atención a estos 3 aspectos
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 8 mar 2020
- 3 Min. de lectura
El 8 de marzo se conmemoró el Día Internacional de la Mujer. Este año, la ONU determinó que el lema sería: «Soy de la Generación Igualdad: Por los derechos de las mujeres”. Aunque en la última década, la sociedad ha avanzado hacia un mundo con mayor igualdad de género, aún falta mucho por recorrer, especialmente en los lugares de trabajo.
Este año, a medida que refuerzas tu compromiso de desafiar los estereotipos de género y superar los prejuicios, es importante reconocer que aún existen algunos aspectos de las empresas que a menudo pasan por alto, pero que todavía se encuentran muy afectados por los prejuicios de género.
1. Colaboración
Cada vez son más las empresas que tratan de potenciar el trabajo en equipo y las colaboraciones entre los miembros, y eso ha provocado que la jornada laboral se sobrecargue de reuniones, emails, llamadas, propuestas de colaboración, etc.
Las mujeres están más sujetas a tener una sobrecarga colaborativa, atendiendo la abrumadora labor de programar correos, crear convocatorias a reuniones y otras tareas ad hoc, que sus contrapartes masculinas. La sobrecarga colaborativa es un antecedente de los bajos niveles de compromiso y agotamiento de las mujeres.
La sobrecarga colaborativa se vuelve especialmente problemática cuando el trabajo involucrado no es importante ni significativo. En un estudio de 2019 realizado por Asana (una aplicación web y móvil diseñada para mejorar a comunicación en equipo) a más de 10 mil trabajadores de todo el mundo, se encontró que es más probable que se le pida a mujeres que realicen una labor que no se considera valiosa para la empresa, en comparación con los hombres. Al 13% de las mujeres se les pide a diario que realicen tareas «poco importantes», frente al 11% de los hombres.
Es vital prestar atención a la sobrecarga colaborativa. ¿A quién le pides que establezca la agenda de las reuniones? Cuando tu equipo se enfrenta a una fecha de entrega próxima, ¿a quién le pides que se quede a trabajar hasta tarde? ¿Es igualmente probable que le pidas ayuda en labores no esenciales a los miembros masculinos de tu equipo que a las mujeres?
2. Carga de trabajo
Desafortunadamente, las mujeres son más susceptibles a tener sobrecarga laboral, y que sus supervisores o gerentes no tengan una compresión precisa de este problema. De acuerdo con el estudio de Asana, solo el 34% de las mujeres creen que sus jefes saben de su carga de trabajo, en comparación con el 38% de los hombres.
Debes controlar la carga de trabajo de tus empleadas. Solo cuando tengas claro cómo se distribuyen los deberes de tu organización, podrás lograr la paridad y tomar medidas preventivas que eviten agotamiento, estrés y falta de entusiasmo.
3. Retroalimentación
El mismo estudio reveló que es más probable que las mujeres consideren que carecen de comentarios sobre si están haciendo un buen trabajo. De acuerdo con el 13.4% de las mujeres, la falta de retroalimentación es la principal fuente de estrés y ansiedad laboral, en comparación con el 11.5% de los hombres.
Esta discrepancia coincide con otras investigaciones que han demostrado que las mujeres reciben menos críticas constructivas sobre su trabajo. Un estudio realizado por la Universidad de Stanford, indicó que las mujeres tienen más probabilidades de recibir comentarios vagos e irrelevantes. Al analizar las evaluaciones de desempeño anuales, se encontró que las mujeres recibían más comentarios del tipo «tuviste un gran año» en comparación con las evaluaciones masculinas, que incluían con mayor frecuencia comentarios relacionados con resultados comerciales y expectativas de crecimiento.
Mientras te preparas para tu próxima evaluación de desempeño, examina tus revisiones anteriores. ¿Las mujeres tienen acceso al mismo nivel de detalle, claridad y comentarios prácticos que los hombres?
Como sociedad, hemos recorrido un largo y difícil camino para erradicar los prejuicios de género en las empresas y lugares de trabajo, pero no podemos suponer que esto ha sido suficiente para lograr la paridad. Hay desigualdad de género oculta en diversas áreas, y es nuestro deber reconocerla y eliminarla.
Vía INC por Rebecca Hinds




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