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¿Por qué los perfeccionistas tienen dificultad para emprender?

  • Foto del escritor: Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
    Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
  • 18 jun 2020
  • 3 Min. de lectura

Imagina que una persona que tuvo mucho éxito en su trabajo decide dejarlo todo para emprender un negocio. De inicio, sus estándares son extremadamente altos pues en su trabajo debían serlo para ascender en la escala corporativa. Sin embargo, su confianza en sí mismo se colocó a la par de sus logros como emprendedor y terminó obsesionándose con cada pequeño error que cometía.

Esto es lo que sucede cuando un perfeccionista decide emprender, y en muchas ocasiones no termina bien.

Los perfeccionistas se esfuerzan por obtener resultados que no siempre son razonables, a menudo inalcanzables, lo que termina por causarles un grave daño en su salud física o mental. De hecho, investigaciones han demostrado que el perfeccionismo está relacionado con enfermedades mentales, incluidas la ansiedad y la depresión.

Al combinar los rasgos y expectativas de un perfeccionista con el estrés y los procesos de ser emprendedor, se obtiene un combinación que no es buena para la salud.

Al iniciar un negocio, la mayoría de los emprendedores buscan asesoría con coaches, empresarios y otros socios comerciales. Algunos emprendedores toman en cuenta la opinión de los demás y modifican su plan de negocios.

Sin embargo, los perfeccionistas pueden ponerse a la defensiva o incluso ni siquiera pedir retroalimentación porque lo consideran un signo de debilidad.

También suelen retrasar el lanzamiento de un programa o producto hasta que sea ‘perfecto’. Y mientras se obsesionan con la perfección, estos emprendedores están perdiendo oportunidades valiosas de vender, construir una base de clientes, ayudar a más personas y a ajustar su plan de negocios para alcanzar un mayor éxito.

No existe un ‘yo’ en ‘equipo’

Invitar a otras personas a tu equipo de trabajo es una señal de que tu negocio está teniendo éxito y necesitas más personas para llegar más lejos. Para los perfeccionistas, esto también puede ser una buena señal, pero también puede crear conflictos en el lugar de trabajo.

Los perfeccionistas creen en el viejo pensamiento de que ‘si quieres que se haga bien, hazlo tú mismo’, y esto no funciona cuando administras empleados y un negocio propio.

Para que tu negocio crezca, debes ubicar qué tareas puedes delegar a los miembros del equipo, de manera que puedas tener tiempo suficiente para enfocarte en administrar y hacer crecer tu negocio. Si no confías en tu equipo porque piensas que debes hacerlo todo tú mismo, no tiene sentido tener empleados.

Si un perfeccionista delega tareas, pero no está de acuerdo con la manera en que el empleado lo está haciendo, el perfeccionista podría criticar al empleado y decirle que las cosas deberían hacerse de cierta manera. Esto podría crear una dinámica de trabajo incómoda, especialmente si el empleado está haciendo un trabajo de calidad.

Otra situación que podría surgir es que, desde el primer día, el empleado es capacitado para hacer una tarea. Con el tiempo, este se da cuenta que se puede hacer mejor y más rápido de otra manera y comparte su idea a su jefe. El perfeccionista puede ver esto como una crítica a su trabajo y puede enojarse con el empleado, creando un ambiente de trabajo lleno de conflictos.

La falta de equilibrio incrementa el estrés y lleva al agotamiento

La lucha constante por alcanzar la perfección causa estrés y, muy probablemente, se termina trabajando durante una cantidad excesiva de horas de trabajo para cumplir con las expectativas. Esto podría ocasionar que los perfeccionistas aumenten su tiempo de trabajo, dejando poco espacio para actividades sociales o tiempo en familia, eliminando la posibilidad de tener un equilibrio entre el trabajo y la vida social.

Para muchos perfeccionistas, el trabajo se convierte en toda su vida. La cantidad de tiempo dedicado a trabajar puede ser tan intensa que trabajan más y más, pero logran cada vez menos.

Las largas jornadas de trabajo conducen al estrés crónico y, por ende, al agotamiento. Cuando se alcanza este estado, las personas no pueden funcionar de manera efectiva en ninguno de los aspectos de su vida. El agotamiento se manifiesta a través del insomnio, la fatiga, pérdida de apetito, pérdida de memoria y falta de concentración y atención.

Si eres perfeccionista y quieres ser emprendedor, lo mejor sería revisar tus planes empresariales y asegurarte de tener todo el apoyo necesario en tu camino. Sé realista sobre lo que puedes lograr de manera exitosa mientras cuidas tu salud y tu bienestar.

Después de todo, hecho es mejor que perfecto. Si tu producto ‘perfecto’ nunca se da a conocer, no tendrá ningún impacto. Hoy podría ser el día en el que comiences a cambiar tu mentalidad a un ‘solo hazlo’ y avanzar con tus tareas y pendientes para hacer más y tener más tiempo para ti, a medida que tu negocio crece.

Vía Entrepreneur por Kamila Gornia

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