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Pide Unesco a EEUU remediar daños ocasionados en el Desierto de Sonora por la construcción del muro fronterizo

  • Foto del escritor: Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
    Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
  • 28 jul 2021
  • 3 Min. de lectura

Foto de portada: Organizaciones ambientalistas denunciaron que decenas de cactus y otras especies protegidas estaban siendo removidas para la construcción del muro fronterizo | Brian van der Brug para Los Angeles Times.

Una de las principales promesas de campaña del ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue la construcción de un muro en la frontera con México para frenar la migración hacia su país.

El proyecto ha sido polémico no solo por su costo y las dudas sobre su eficacia, sino también por el daño que su construcción supone para la flora y fauna de la zona, principalmente para la región donde habita la etnia Tohono O’odham, entre Sonora y Arizona.

Vista aérea desde Sonoyta, Sonora, de la construcción del muro fronterizo al oeste de Lukeville, Arizona. Foto: Brian van der Brug para Los Angeles Times.

Ahora, la ONU a través de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) le da la razón a organizaciones civiles que denunciaron la devastación que estaba causando la construcción del muro fronterizo al Desierto de Sonora, pidiendo a Estados Unidos reparar los daños causados.

Una larga lucha por la naturaleza

Miembros de la tribu Tohono O’odham manifestándose en contra de la construcción del muro fronterizo. Foto: Cuartoscuro.

En 2017, representantes de diversas organizaciones ecológicas llevaron el tema a Unesco debido a que el muro fronterizo afectaría áreas naturales protegidas, como la Reserva de la Biósfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar en México, y el Refugio Nacional de Vida Silvestre Cabeza Prieta y Monumento Nacional Organ Pipe Cactus en Estados Unidos.

Para ello, las organizaciones acompañadas por representantes de los Tohono O’odham (también conocidos como Pápagos en nuestro país), argumentaron que era necesario declarar la zona “En peligro”, puesto que el muro que tendría una altura de 10 metros bloquearía la migración natural de especies que habitan en el desierto y amenazaría a las especies que están en riesgo, como el berrendo sonorense.

Foto: Adriana Zehbrauskas para The New York Times.

Además, el modo de vida, cultura, tradiciones, medicina y sitios sagrados de los miembros de la tribu Tohono O’odham, quienes han vivido en el mismo territorio compartido por ambos países desde hace siglos, se verían sumamente afectados.

Unesco alza la voz por el desierto

La construcción de un muro fronterizo atraviesa el Refugio Nacional de Vida Silvestre Cabeza Prieta y la Reserva de la Biosfera Pinacate y Gran Desierto de Altar. Foto: Russ McSpadden para el Centro para la Diversidad Biológica.

El pasado 23 de julio, el Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco resolvió lanzar un llamado al gobierno de Estados Unidos para detener la construcción del muro fronterizo en la zona protegida de la Reserva de la Biósfera y Gran Desierto de Altar, misma que posee una extensión de casi 5 mil kilómetros.

Además, solicitó a las autoridades del país vecino a evaluar los daños ocasionados por dicha construcción y “desarrollar las medidas adecuadas para garantizar la restauración de la conectividad ecológica”. Con ello, se espera que los daños sean remediados y se logre restaurar el paisaje y hábitat natural de cientos de especies de flora y fauna desérticas.

“Los impactos negativos del muro fronterizo sobre la biodiversidad y la conservación de la propiedad son de suma preocupación”, destacó la Unesco.

Con información de Marlene Valero para La Silla Rota y Centro Para la Diversidad Biológica

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