Los cuatro roles que todo equipo necesita para alcanzar sus objetivos
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 25 may 2020
- 3 Min. de lectura
Para elevar el desempeño de un equipo de trabajo existen modelos y parámetros que nos ayudan a evaluar el comportamiento y desempeño actual de este. Cada uno tiene sus pros y sus contras.
Uno de ellos es el Modelo de los Cuatro Jugadores, del psicólogo David Kantor, y aplica a la perfección para cualquier equipo que se dedique a resolver problemas y a colaborar para alcanzar objetivos comunes. Cada rol es fácil de entender, pero lograr que todos trabajen en equipo puede ser todo un desafío.
Bruce Eckfeldt, coach de negocios estratégicos, comparte algunas descripciones de estos perfiles adaptados a ejecutivos para que puedan descubrir el papel que están desempeñando y qué roles juegan otras personas en el equipo. Una vez que son más conscientes de los roles, pueden comenzar a ajustar su comportamiento para equilibrar la dinámica general.
1. El actor
El rol principal del actor es iniciar la acción para el equipo. Esto podría ser desde una pregunta, una sugerencia o poner un problema sobre la mesa. Su función es alentar al equipo a participar en la discusión, en el debate y así avanzar.
Sin un actor, un equipo se quedará estancado y se volverá apático. Les faltará la capacidad de avanzar, de proponer nuevas ideas y de convertir las ideas en planes de acción. Si bien muchos equipos están conformados por ejecutivos motivados, es importante que el actor ayude al equipo a avanzar, pero no solo siendo impaciente y agresivo: un buen actor sirve al equipo, no a su agenda personal.
2. El apoyo
Quizás el papel más difícil en un equipo sea el apoyo. Esta es la persona que secunda la moción. Adoptan una postura y respaldan la idea, opinión o plan que esté sobre la mesa. Un actor puede poner en marcha las cosas, pero sin un apoyo, tendrán poco impacto o progreso.
La clave es que el apoyo debe apoyar la idea, no a la persona. Si el apoyo se presenta como un adulador que busca favores, no funcionará. Necesitan poner su peso detrás de los méritos de la idea y dar una buena justificación de su apoyo.
A menudo, cuando un equipo tiene dificultades, es notorio que falta el papel de apoyo. En ocasiones, los miembros de un equipo están acostumbrados a liderar y tomar decisiones, por lo que todos quieren ser los actores y nadie quiere asumir el papel de apoyo. En equipos realmente buenos, los miembros saben que el rol de apoyo es clave para tomar decisiones efectivas.
3. El oponente
Si el trabajo del apoyo es dar impulso al actor, el trabajo del oponente es brindar control y equilibrio al equipo. Es un papel clave que ayuda a garantizar que se tengan en cuenta todos los ángulos y se evalúen por completo todos los posibles riesgos y desventajas. Un buen oponente ayudará al equipo a evitar dificultades y evitará que el equipo pierda oportunidades.
Por lo general, encontrar oponentes en un equipo no es problema. Sin embargo, no se trata de discutir y querer ganar con un buen argumento. Un buen oponente plantea sus preocupaciones y riesgos, y está ahí para ayudar al equipo a evaluar todas las opciones, presentando un argumento sólido o una justificación completa. Los malos oponentes solo realizan ataques que destruyen la confianza y la efectividad del equipo.
4. El observador
Finalmente, cada equipo necesita tener personas que mantengan una perspectiva de nivel superior y tengan en mente una visión mucho más amplia. Estos son los observadores. Ayudan a guiar el proceso y se aseguran de que el equipo esté considerando todas las opciones y factores. Un equipo con buenos observadores tendrá un proceso de trabajo fuerte y será mucho menos probable que se estanque.
Un observador propone nuevas formas de pensar y nuevos puntos de vista que permitan facilitar el diálogo. Ayudan a ampliar el pensamiento del equipo y a lograr que la conversación progrese, pues aportan perspectiva y fomentan la reflexión.
Los equipos que logren trabajar con estos roles podrán desarrollar su efectividad. Sin embargo, los miembros no necesitan permanecer en cada uno de estos roles para siempre. De hecho, los mejores equipos cambian de roles a medida que cambia la dinámica, pues con esto brindan equilibrio y pueden adecuar el camino a recorrer para alcanzar nuevos objetivos.
Vía INC por Bruce Eckfeldt. Ilustración: Freepik.




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