Las cuatro claves de los líderes apasionados
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 29 jul 2020
- 3 Min. de lectura
Uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los líderes de hoy en día es encontrar la manera de motivar o transmitir pasión a los miembros de sus equipos mientras ellos mismos mantienen activa su propia pasión. Hacerlo es difícil, pero en medio de las frustraciones y decepciones que conlleva el esfuerzo por hacer crecer tu negocio, el reto es mayor.
Pocos líderes tienen la receta ideal para inspirar con éxito la pasión dentro de un equipo, pero para llevar a tu organización al siguiente nivel, necesitas las personas, estrategias y hábitos adecuados para lograr un crecimiento sólido que los lleve al cumplimiento de sus objetivos.
Para ser un líder apasionado, debes tomar en cuenta estos cuatro secretos:
1. Rodéate de las personas adecuadas
Identifica los valores fundamentales de tu organización: Estos se refieren a las reglas que tu organización cumple todos los días. Los valores se convierten en la actitud de tu empresa y deben impulsar el comportamiento de todos los miembros.
Contrata miembros “A”: Un miembro clase A es aquel que puede ser tan productivo como tres miembros con desempeño deficiente. Utiliza un proceso de contratación eficaz para asegurarte de que estás contratando y sumando a tu equipo a un alto porcentaje de miembros ‘A’.
Toma las medidas necesarias para tus miembros “C”: Solo hay dos opciones para los jugadores clase C: puedes aprovechar sus fortalezas para moverlos a otro lugar dentro de tu organización donde puedan convertirse en miembros ‘A’, o puedes moverlos fuera de tu empresa.
Construye un equipo externo: Es importante contar con personas externas a tu organización que puedan retroalimentar tus ideas. Tu equipo externo debe incluir a un grupo de expertos, asesores y coaches empresariales.
2. Mantén tu vista en tu propósito y visión
Descubre cuál es tu propósito: Si eres un líder exitoso, probablemente estés centrado en tus objetivos. Pero, si bien los objetivos no se logran todos los días, puedes cumplir tu propósito a diario. Descubre cuál es y guíate por él.
Crea una visión personal: Otra forma de centrarse en las tareas cotidianas es creando una visión de tres años hacia el futuro. Escríbela como si ya estuvieras allí, agradeciendo por todo lo que has logrado. Divide esta visión en secciones y escribe cómo te ves en cada una de ellas: Finanzas, Profesión, Familia, Social, Física, Mental y Espiritual.
Crea una visión organizacional: Después de realizar el ejercicio anterior, crea objetivos alcanzables de tres a cinco años y una gran meta de 10 a 15 años para tu organización. Ambas visiones -personal y organizacional- te mantendrán inspirado en tu camino hacia el éxito.
3. Implementa un proceso de ejecución
Identifica tus prioridades: Si para ti todo es prioridad, entonces nada es prioridad. Crea de tres a cinco prioridades trimestrales y anuales para tu organización. Revisa las prioridades trimestrales de manera semanal, y las anuales cada tres meses.
Define puntajes: Puedes utilizar el deporte como un modelo para que los miembros de tu equipo definan su rendimiento. Al final del día, ellos deberían poder responder la pregunta “¿cómo te fue hoy?” con una o más métricas clave.
Crea un ritmo de reuniones: Mantén a tu organización cohesionada y alineada mediante una comunicación constante. Esto te ayudará a acelerar la toma de decisiones.
4. Trabaja en tu actitud
Mantén la vista en el camino: Aunque tener una visión a largo plazo es fundamental, también es importante centrarte en tu progreso y objetivos a corto plazo. Es como pedalear una bicicleta en una gran colina. Si mantienes la vista en lo alto que es la colina podrías desanimarte antes de llegar a la cima. Pero si mantienes la vista en el camino y observas tu progreso, te alentarás a continuar.
Cuéntate una “historia positiva”: Cuando las cosas son inciertas, es fácil suponer y tener una visión negativa, como “ese cliente no nos está llamando porque perdió interés en nuestros servicios”. Estas ‘historias’ negativas pueden descontrolarse y tener un gran impacto en tu nivel de pasión. Es mejor mantener una visión positiva en todo lo que hacemos, incluyendo nuestras suposiciones. Esto no significa mirar hacia otro lado ni evadir lo que está sucediendo mal, sino que se trata de centrarte en las acciones productivas que puedas tomar en lugar de provocar frustración.
Ten una actitud de empoderamiento: Todos tenemos una receta personalizada para sentirnos bien. Esto puede ser desde una canción específica, un bocadillo, una larga caminata, meditación, charlar con tu pareja o amigos, hacer ejercicio, etc. Encuentra qué es lo que te hace sentir bien, y cuando pienses que todo va mal, recurre a esta “receta secreta”.
Vía Thrive Global por Mike Goldman, conferencista, autor y coach de liderazgo en Performance Breakthrough. Imagen de portada por: rawpixel.com




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