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La creatividad humana no desaparece con la IA: evoluciona

  • Foto del escritor: Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
    Leonardo Antonio Islas Olavarrieta
  • hace 10 horas
  • 6 Min. de lectura

Autoría: Leonardo Antonio Islas Olavarrieta


La integración estratégica de la inteligencia artificial redefine el marketing: menos ruido operativo, más creatividad y mejor toma de decisiones.
La integración estratégica de la inteligencia artificial redefine el marketing: menos ruido operativo, más creatividad y mejor toma de decisiones.

Objetivo práctico del lector: comprender que la inteligencia artificial no sustituye el criterio creativo, sino que obliga a agencias, marcas y profesionales a rediseñar sus procesos, automatizar tareas repetitivas y defender mejor el valor humano de la estrategia, la sensibilidad y la dirección creativa.


Hombre sonriendo sentado en césped, con gorra negra con letra H. De fondo, rascacielos y cielo azul. Ambiente relajado en el parque.

Durante mucho tiempo, parte del mundo creativo vio la inteligencia artificial como una amenaza: una forma de “hacer trampa”, abaratar ideas o saltarse el proceso. Pero esa lectura se está quedando corta. La pregunta central ya no es si la IA debe entrar al marketing, la publicidad o la creación de contenidos.



La pregunta real es: ¿qué parte del proceso creativo merece ser automatizada y qué parte debe seguir siendo profundamente humana?


Muchas agencias y clientes están descubriendo que la IA no necesariamente le quita valor al trabajo creativo; puede quitarle ruido, repetición y desgaste operativo. Sobre el dato específico del “71%” mencionado en el texto de la imagen: No puedo confirmar esto exactamente en esos términos. Lo verificable es que la American Marketing Association reportó que 71% de marketers encuestados usa IA generativa semanalmente o más, y Salesforce documentó que 71% de marketers usa IA para inspirar pensamiento creativo y también espera que ayude a eliminar trabajo repetitivo.



1. La IA no mata la creatividad: evidencia qué parte era repetición


El miedo inicial a la IA en marketing tiene una raíz comprensible: durante años, la creatividad se asoció con el esfuerzo visible. Muchas horas de lluvia de ideas, versiones, borradores, ajustes de copy, cambios de formato y adaptación de campañas. Pero no todo ese trabajo era creatividad de alto valor. Mucho era producción operativa.


Según la American Marketing Association, casi 90% de los profesionales de marketing encuestados había usado herramientas de IA generativa en el trabajo, 71% las usaba semanalmente o más, y cerca de 20% diariamente. El mismo estudio indica que los usos principales incluyen redacción, generación de ideas, contenido, diseño y optimización SEO.

Salesforce, por su parte, reportó que 51% de más de 1,000 marketers encuestados ya usaba o experimentaba con IA generativa en el trabajo; entre sus usos más comunes estaban creación básica de contenido, redacción de copy, inspiración creativa, análisis de datos de mercado y generación de imágenes.


La lección editorial es clara: la IA no reemplaza automáticamente la creatividad; reemplaza la fricción innecesaria. Si una agencia tardaba horas en producir veinte variaciones de un encabezado, adaptar tamaños para redes o resumir insights de una campaña, la IA puede acelerar ese tramo. Pero decidir cuál idea representa mejor a la marca sigue siendo una responsabilidad humana.


2. El nuevo valor creativo está en el criterio, no en el borrador


Durante décadas, muchos negocios pagaron por entregables: un logo, una campaña, un post, un guion, un anuncio. Con IA, el entregable básico se abarata. Lo que sube de valor es la capacidad de decidir: qué decir, por qué decirlo, a quién, en qué tono, con qué riesgo y con qué consecuencia cultural.


McKinsey estima que la IA generativa podría añadir entre 2.6 y 4.4 billones de dólares anuales de valor económico en los casos de uso analizados, y que aproximadamente 75% de ese valor se concentra en cuatro áreas: operaciones con clientes, marketing y ventas, desarrollo de software e investigación y desarrollo.


La OCDE también señala que, entre pequeñas y medianas empresas que usan IA generativa, 65% reporta mejora en el desempeño de empleados, pero 83% indica que no ha cambiado su necesidad total de personal. Esto sugiere que, al menos en pymes, la IA tiende más a aumentar capacidades que a sustituir de inmediato equipos completos.


Aquí aparece una analogía útil: la IA es como tener una cocina más rápida. Puede picar, mezclar, sugerir recetas y preparar bases. Pero el chef sigue definiendo sabor, intención, presentación y experiencia. En marketing ocurre lo mismo: la IA puede producir versiones; el estratega decide cuál conecta.


3. El orgullo creativo cambia: de “yo hice todo” a “yo dirigí mejor”


El orgullo creativo tradicional decía: “esto lo hice desde cero”. El orgullo creativo actual empieza a decir: “esto lo pensé, lo dirigí, lo filtré, lo mejoré y lo conecté con una necesidad real”. Ese cambio es incómodo, pero necesario.


Harvard Business Review publicó desde 2022 que los modelos generativos abrían nuevas oportunidades para profesionales dedicados a la creación de contenido. Más recientemente, una investigación de Harvard Business Review Analytic Services en asociación con Canva encontró que 96% de personas encuestadas consideraba que las ideas creativas son esenciales para el éxito de largo plazo de una organización, y 91% veía el pensamiento creativo como atributo clave para empleados.


Al mismo tiempo, el World Economic Forum identifica habilidades como IA y big data, pensamiento analítico, pensamiento creativo, resiliencia, agilidad y alfabetización tecnológica como capacidades críticas hacia 2030.


Esto significa que el creativo del futuro no será quien ignore la IA, sino quien la use sin perder criterio. La diferencia entre una campaña genérica y una campaña memorable no estará en “usar o no usar IA”, sino en la calidad de la pregunta, la dirección estética, el entendimiento del público y la honestidad de la propuesta.


4. El riesgo real: producir más, pero pensar menos


El peligro de la IA no es solamente que “quite trabajos”. Un riesgo más silencioso es que normalice contenido correcto, rápido y vacío. Mucho volumen puede dar la ilusión de avance: más posts, más copies, más imágenes, más versiones. Pero si no hay estrategia, todo eso puede convertirse en ruido.


Salesforce reportó preocupaciones importantes entre trabajadores: 54% dijo preocuparse por resultados inexactos de la IA generativa, 59% por sesgos y 73% por nuevos riesgos de seguridad. En marketing, los principales temores incluyeron precisión, calidad, confianza, habilidades y seguridad laboral.


La American Marketing Association también identificó preocupaciones sobre calidad, ética, derechos de autor, sesgos y posible debilitamiento de la creatividad humana. Basis Technologies añadió que casi 90% de sus encuestados estaba preocupado por riesgos de copyright y responsabilidades legales, y que 100% veía riesgos de seguridad de marca y desinformación para marketers digitales.


Por eso, la IA exige una nueva disciplina editorial: verificar datos, cuidar fuentes, declarar procesos cuando sea necesario, proteger información sensible y no publicar algo solo porque “se ve profesional”. La velocidad no puede ser excusa para perder responsabilidad.


5. México y Sonora: oportunidad para crear mejor, no solo más rápido


En México, la conversación sobre IA no puede separarse de la brecha digital, la productividad y la competitividad de las pymes. INEGI reportó que en 2024 Sonora tuvo 91.3% de población usuaria de internet, una de las proporciones más altas del país, y que 84.4% de los hogares sonorenses contaba con internet.


Sin embargo, los Censos Económicos 2024 también muestran que apenas 16.2% de las unidades económicas en México empleó internet para sus actividades dentro del apartado de tecnología digital reportado por INEGI. Esto revela una tensión: hay conectividad social creciente, pero todavía falta madurez digital empresarial.


Para Sonora, esta diferencia importa. Un negocio local, una agencia, un medio, un restaurante, una clínica o una empresa solar no necesita usar IA para parecer moderna. Necesita usarla para entender mejor a sus clientes, comunicar con claridad, ahorrar tiempo operativo y tomar mejores decisiones.


Para reflexionar y aplicar hoy


  1. Distingue tareas: separa lo repetitivo —adaptaciones, borradores, resúmenes— de lo estratégico: concepto, tono, promesa, audiencia y reputación.

  2. Usa IA con revisión humana: nunca publiques datos, cifras, diagnósticos o afirmaciones sensibles sin verificación editorial.

  3. Construye criterio: antes de pedirle algo a la IA, define objetivo, público, emoción, canal, límite ético y resultado esperado.


La IA está cambiando el orgullo creativo, pero no tiene por qué destruirlo. Lo está desplazando de la ejecución mecánica hacia la dirección inteligente. El valor ya no estará en presumir cuántas horas tomó producir una campaña, sino en demostrar que esa campaña entiende mejor al público, cuida la marca, respeta la verdad y genera una conversación útil.


La creatividad humana no desaparece cuando aparece una herramienta nueva. Se vuelve más exigente. Ahora debe justificar mejor sus decisiones, verificar sus fuentes, pensar con más profundidad y usar la tecnología sin entregarle el volante.


En SonoraStar creemos que la inteligencia artificial debe analizarse sin ingenuidad y sin miedo. Para México y Sonora, el reto no es copiar tendencias globales, sino aprender a usar estas herramientas con criterio local, responsabilidad informativa y sentido humano. La IA puede acelerar procesos; la conciencia, la ética y la estrategia siguen siendo tarea nuestra.


Nota de transparencia:


Este artículo fue desarrollado por la Redacción SonoraStar, Leonardo Antonio Islas Olavarrieta con apoyo de herramientas de inteligencia artificial, bajo criterios de revisión humana, verificación editorial y responsabilidad informativa.

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