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¿En qué se parecen los juegos de cartas y la adquisición de talento?

  • Foto del escritor: Ivan Marrujo
    Ivan Marrujo
  • hace 12 minutos
  • 2 min de lectura


por Ivan Marrujo de Auspex para. SonoraStar.ai



Todos creen que saben jugar. Hasta que empiezan a perder dinero… y entonces le echan la culpa a la mesa.


He estado en mesas donde el tipo más ruidoso es el primero en quebrarse.

Habla de estrategia, de lectura, de probabilidades… y luego se va con cara de “esto está arreglado”. No está arreglado. Solo no entendía en qué mesa se sentó.


La adquisición de talento está llena de ese tipo de jugadores. Gente que cree que porque tiene una vacante… ya tiene derecho a que alguien la quiera.


Spoiler alert : NO.


He visto empresas intentar reclutar operadores de producción con procesos diseñados para gente que vive en Slack, Notion y cafés con WiFi.

Gente que: PARA EMPEZAR no usa 2FA en su vida diaria NI LE INTERESAN LOS SMS


  • no tiene tiempo para formularios de 20 minutos

  • no va a recordar una contraseña que crearon hace 3 minutos

  • no quiere “crear un perfil” para ver si tal vez aplica



Pero ahí están.

Pidiéndoles:


  • validaciones por correo

  • códigos por SMS

  • subir documentos

  • esperar confirmaciones

  • entrar a portales que parecen hechos por alguien que odia a los usuarios


Y luego dicen:

“no hay talento”.

No.

No hay paciencia para tu proceso.


Es como invitar a alguien a jugar póker…

pero antes le dices:

“llena este formulario, verifica tu identidad, descarga esta app, confirma tu correo, y luego vemos si te dejo sentarte”.


Nadie serio se queda.

Mientras tanto, tienes a los vendedores.

Los del show.

Los que salen en TikTok diciendo:

“somos el futuro del reclutamiento” “somos el unicornio” “estamos revolucionando la industria”

Claro.

Revolucionando… para ellos.

Porque el cliente paga, el candidato se frustra, y el sistema sigue igual de torpe.

Pero el pitch está bonito.

La verdad es menos sexy.

La mayoría de los sistemas de reclutamiento no están rotos.


Están mal diseñados para la realidad que dicen servir.

Quieres contratar operadores… pero diseñaste el proceso para ejecutivos.

Quieres volumen… pero metes fricción en cada paso.

Quieres velocidad… pero obligas a todos a detenerse.

Y lo más curioso:

luego te sorprende que no funcione.

En el póker, cuando pierdes muchas manos seguidas, hay dos opciones:


  1. la mesa está en tu contra

  2. estás jugando mal


La mayoría elige la primera.

En reclutamiento pasa igual.

Es más fácil decir:

“no hay talento”

que aceptar:

“nuestro sistema espanta a la gente antes de que siquiera llegue”.


Un buen proceso debería sentirse como ganar una mano fuerte.

Sin esfuerzo innecesario. Sin pasos que sobran. Sin fricción absurda.

Y no solo para la empresa.


También para el candidato- debemos democratizar el feeling de tener una royal flush en la mano.


Porque si solo uno siente que ganó… no es una buena jugada.

Es alguien aprovechándose de otro.

Y eso no es estrategia.

Es solo mala práctica con mejor marketing.

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