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Cuba y su dictadura: ¿el siguiente paso de Estados Unidos?

  • Foto del escritor: Luis Fernando Heras Portillo
    Luis Fernando Heras Portillo
  • hace 4 días
  • 4 Min. de lectura

Por Luis Fernando Heras Portillo

Cuba enfrenta una nueva encrucijada energética y geopolítica. Análisis crítico y humano sobre sanciones, poder y consecuencias reales.
Cuba enfrenta una nueva encrucijada energética y geopolítica. Análisis crítico y humano sobre sanciones, poder y consecuencias reales.


Diciembre es un mes que invita a detenernos, a mirar con más profundidad los procesos largos y silenciosos que suelen quedar eclipsados por el ruido político. Hoy, Cuba vuelve a ocupar el centro de la conversación internacional.La pregunta no es menor: ¿es la isla el siguiente paso en la estrategia de presión de Estados Unidos tras Venezuela?


Más allá de discursos y posiciones ideológicas, hay un hecho contundente: cuando se corta la energía, se paraliza la vida cotidiana. Y en Cuba, la energía ha sido durante décadas una cuestión de supervivencia, no de ideología.


Dependencia energética: el talón de Aquiles cubano


Cuba depende de manera crítica del petróleo subsidiado de Venezuela, un esquema consolidado desde la era de Hugo Chávez. Durante años, este acuerdo permitió a la isla sostener su sistema eléctrico, transporte y agricultura a cambio de servicios médicos y apoyo político.


  • Hecho verificable: Cuba importa la mayor parte de su energía primaria y enfrenta apagones recurrentes desde antes de 2020.

    • Según el Banco Mundial, la dependencia energética externa es uno de los principales factores de vulnerabilidad económica en países insulares (World Bank).

    • La CEPAL documenta que los choques energéticos en economías centralizadas generan inflación acelerada y desabasto (CEPAL).


Se ha señalado que la interrupción del suministro venezolano podría provocar una contracción económica adicional de dos dígitos. No puedo confirmar cifras exactas de reducción del PIB, pero la evidencia histórica muestra que cada crisis energética en Cuba deriva en caída productiva y deterioro social.


Impacto social: entre la protesta y la represión


Las protestas de julio de 2021 dejaron una lección clara: el malestar social existe y puede emerger incluso bajo regímenes altamente controlados. Sin embargo, la historia también muestra un patrón persistente:

  • Sanciones externas prolongadas tienden a:

    • Debilitar a la población civil antes que a las élites.

    • Fortalecer la narrativa oficial de asedio externo.

    • Justificar mayores mecanismos de control interno.

  • De acuerdo con Pew Research, las sanciones amplias suelen tener impactos humanitarios desproporcionados sin garantizar cambios políticos estructurales (Pew Research).

  • Informes de la ONU advierten que medidas que afectan energía y alimentos pueden contravenir principios humanitarios si no existen salvaguardas efectivas (ONU).


El riesgo más inmediato no es solo la protesta, sino la migración forzada, un fenómeno que ya ha demostrado tener efectos directos en el Caribe, México y Estados Unidos.


Geopolítica del petróleo: más allá de Cuba


La presión sobre Venezuela tiene consecuencias que trascienden a la isla:

  • Mercados energéticos regionales:

    • La Agencia Internacional de Energía (IEA) señala que interrupciones geopolíticas en productores clave generan volatilidad, incluso cuando existen inventarios globales (IEA).

    • La OCDE subraya que los países con menor resiliencia institucional sufren los impactos más severos (OECD).

  • Intereses económicos: declaraciones públicas de Donald Trump han vinculado presión política con oportunidades para empresas estadounidenses en infraestructura energética.

    • La Harvard Business Review reconoce que sanciones y estrategia comercial suelen coexistir en la política exterior de las potencias (HBR).


¿Rusia y China intervendrán realmente?


Rusia

Rusia ha condenado la presión estadounidense y reafirmado su apoyo político a Caracas y La Habana.

  • Según el International Institute for Strategic Studies (IISS), la guerra en Ucrania absorbe la mayor parte de los recursos militares y financieros rusos.

  • Conclusión razonable: respaldo retórico y diplomático, sin una defensa activa en el Caribe.


China

China es actor clave en el financiamiento y compra de crudo venezolano.

  • La Brookings Institution señala que Beijing prioriza la estabilidad y la protección de inversiones, evitando confrontaciones militares directas fuera de su entorno inmediato (Brookings).

  • Resultado probable: presión diplomática, llamados al diálogo y rechazo discursivo a la hegemonía estadounidense, sin intervención militar.


Cuba no es solo una ficha más en el tablero geopolítico. Es una sociedad con márgenes mínimos de resistencia, agotada por décadas de crisis acumuladas.La evidencia histórica sugiere que asfixiar energéticamente a un país no garantiza libertad, pero sí incrementa pobreza, migración y sufrimiento civil.


La pregunta central no es si Estados Unidos puede presionar más, sino si ese camino acerca una salida humana y sostenible o profundiza un callejón sin salida histórico.


Desde América Latina —y particularmente desde México y Sonora— este debate no es ajeno. La historia nos ha enseñado que las decisiones tomadas lejos de la gente terminan golpeando primero a los más vulnerables.Cuba hoy es una advertencia: cuando la geopolítica olvida a las personas, el resultado no es libertad ni estabilidad, sino más dolor acumulado. Mirar hacia adentro, como nos invita diciembre, también implica repensar qué tipo de región queremos construir y a qué costo humano estamos dispuestos a hacerlo.


Para reflexionar y aplicar hoy

  1. ¿Las sanciones económicas cambian regímenes o castigan principalmente a las poblaciones?

  2. ¿Cómo distinguir entre presión política legítima y castigo colectivo?

  3. ¿Qué papel debería jugar América Latina en la búsqueda de salidas diplomáticas propias?


Este artículo fue elaborado con apoyo de GROK 4.1 para organización y claridad informativa. La idea central, el análisis, la opinión y el cierre editorial corresponden íntegramente a Luis Fernando Heras Portillo.

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