3 debilidades que ponen en riesgo tu liderazgo
- Leonardo Antonio Islas Olavarrieta

- 22 jun 2020
- 2 Min. de lectura
Aunque no lo creas, la manera en la que percibes el mundo está directamente relacionada con las decisiones que tomas para tu empresa. Como dijo Anaïs Nin: “No vemos las cosas como son, las vemos como somos”. Tus creencias no siempre son reflexionadas por ti mismo; la mayoría son inconscientes y dan forma a lo que percibes como ‘realidad’.
Estas son tres creencias que quizás debas examinar nuevamente para poder convertirte en un líder más efectivo:
1. “Estamos coordinados”
Están coordinados, ¿pero tú lo estás? El liderazgo efectivo depende, en gran medida, de la coordinación del trabajo en equipo. Ya sea que tengas un equipo de 20 o 20,000, la coordinación es uno de los aspectos más difíciles de lograr. Cuando se alcanza, es cuando la magia ocurre.
Para lidiar con la falta de coordinación en tu negocio, necesitas tomarte un momento para asegurarte que todos en tu equipo comparten tu visión y objetivos. Esto requiere que mantengas una conversación con tu equipo para responder todas sus preguntas y escuchar sus objeciones. El proceso de hablar hasta que se aborden todas las preocupaciones es clave para alcanzar la coordinación del trabajo.
2. “Escucho a las personas”.
En realidad, es probable que apenas las escuches. Aceptar este hecho es un desafío enorme. La idea de que realmente escuchamos a las personas es probablemente una de las mayores debilidades en el liderazgo efectivo.
Es difícil escuchar sin colocar por delante nuestros prejuicios. Se necesita mucha práctica para ser un buen oyente. El problema subyacente es que, debido a nuestro diálogo interno, los juicios y nociones preconcebidas nos impiden escuchar lo que realmente se dice.
Por ejemplo, piensa en una persona de tu empresa con la que consideras es difícil trabajar. Entonces, lo que esta persona diga, haga o escuches de ella, se distorsiona en el contexto de que ‘es una persona difícil’. Esto inevitablemente afectará tu efectividad con esta persona.
Por lo tanto, asegúrate de conocer la forma en la que etiquetas a las personas. Estar consciente de esto ayudará mucho a elevar tu capacidad de interactuar con quien esté frente a ti en lugar de tu percepción de lo que está frente a ti.
3. “Alguien más se está haciendo cargo”
Tener esta creencia te permite ‘lavarte las manos’ de la responsabilidad de algún problema que notes. Por ejemplo, muchos líderes dicen que la cultura de su propia empresa no es tan fuerte como debería ser, pero ¿han tomado medidas para cambiar esto?
Esa es otra creencia que te impide dirigir a tu equipo y negocio. Ten en cuenta que eres responsable del personal y de los resultados de tu empresa, pero ¿realmente has aceptado la responsabilidad total? Cuando lo hagas, y cuando vivas bajo este concepto, lograrás elevar la efectividad de tu liderazgo y el rendimiento de tu equipo.
No esperes a que las cosas sucedan. Debes ser tú el cambio que quieres ver en el mundo. o más específicamente, el cambio que quieres ver en tu equipo.
Vía INC por Tanya Privé, consultora.Ilustración por: Macrovector vía Freepik




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